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El Día Q: el momento en que los ordenadores cuánticos cambiarán el mundo (¿y pondrán en jaque nuestra seguridad?)

Imagínate que, de la noche a la mañana, toda la seguridad de Internet quedara obsoleta. Tus contraseñas, tus cuentas bancarias, los secretos de los gobiernos… todo, desprotegido.
Suena a película de ciencia ficción, ¿verdad? Pues ese escenario tiene nombre y apellido: el Día Q.

Hoy te voy a contar qué es el Día Q, por qué todo el mundo debería prestarle atención y cómo se está intentando evitar una catástrofe digital. Ponte cómodo, que vamos a viajar al futuro.


¿Qué es exactamente el «Día Q»?

El Día Q es como llaman los expertos al momento en que un ordenador cuántico sea lo suficientemente potente como para romper los sistemas de seguridad actuales.
Hoy en día, toda nuestra información está protegida gracias a algoritmos de criptografía clásica, como RSA o ECC. Son sistemas que funcionan porque, en un ordenador tradicional, romperlos llevaría millones de años.

Pero los ordenadores cuánticos juegan con otras reglas. Usan qubits, superposición, entrelazamiento… y, con estas herramientas, podrían resolver en horas lo que a los ordenadores clásicos les llevaría siglos.

Así que, cuando llegue ese punto —el famoso Día Q—, nuestra seguridad digital actual quedará obsoleta.


¿Por qué sería un problema tan grande?

Para entenderlo bien, piensa en esto:
Cada vez que envías un correo, haces una transferencia o simplemente navegas en una web segura (sí, ese candadito que ves en la barra del navegador), estás usando criptografía.

Todo eso se basa en la dificultad matemática de ciertos problemas para los ordenadores clásicos.
Por ejemplo: factorizar un número gigante en sus números primos. Fácil de comprobar, pero extremadamente difícil de hacer al revés.

Un ordenador cuántico, gracias al famoso algoritmo de Shor, podría factorizar esos números gigantes en un tiempo realista.
Traducción: las llaves de seguridad que protegen Internet quedarían en manos de quien tenga el ordenador cuántico más potente.

Y no solo hablamos de «me hackean el Instagram», no.
Estamos hablando de:

  • Cuentas bancarias abiertas como nueces.
  • Sistemas militares expuestos.
  • Contraseñas de todos los servicios totalmente vulnerables.
  • Datos sensibles de empresas (y de gobiernos) filtrados.

Un antes y un después en la historia de la humanidad digital.


¿Cuándo ocurrirá el Día Q?

Aquí viene la buena noticia: todavía no estamos ahí.

Los ordenadores cuánticos actuales están en pañales en comparación con lo que se necesitaría para el Día Q.
Por ejemplo, hoy en día se habla de ordenadores con cientos o miles de qubits, pero para romper RSA de 2048 bits necesitaríamos millones de qubits corregidos de errores.

Y hacer eso no es nada fácil. De hecho, construir un ordenador cuántico estable a gran escala es uno de los retos tecnológicos más gigantescos de nuestra era.

Las predicciones más optimistas hablan de que podríamos alcanzar esa capacidad en 10-20 años.
Pero ojo: algunos expertos más cautos piensan que podría tardar 30 o incluso 50 años.

¿El problema?
Que los datos sensibles que guardamos hoy podrían ser interceptados y descifrados en el futuro.
Esto se conoce como el ataque «store now, decrypt later» («almacena ahora, descifra después»). Así que aunque el Día Q no llegue mañana… ya hay motivos para empezar a preocuparse.


¿Qué se está haciendo para evitar el desastre?

La buena noticia es que no estamos sentados esperando el apocalipsis cuántico.

El mundo entero se está moviendo hacia algo llamado criptografía post-cuántica: nuevos algoritmos diseñados para resistir incluso a los ordenadores cuánticos más potentes.

Organismos como el NIST (Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU.) llevan años organizando competiciones para encontrar y estandarizar nuevos sistemas de seguridad.

Algunos de los algoritmos finalistas tienen nombres raros como Kyber, Dilithium o Falcon. Pero lo importante es que, si todo va bien, en pocos años la infraestructura de Internet empezará a usar estos nuevos sistemas.

Además, empresas como Google, IBM o Microsoft están trabajando ya en protocolos híbridos, que combinan criptografía clásica y post-cuántica para ir haciendo la transición poco a poco.

¿Moral de la historia?
No es cuestión de entrar en pánico, pero sí de prepararse con tiempo.

Curiosidades sobre el Día Q que te volarán la cabeza

  • ¿Sabías que algunos documentos diplomáticos están cifrados pensando en 50 o 100 años en el futuro? Si no usamos criptografía cuántica, podrían ser leídos por nuestros nietos gracias a los ordenadores cuánticos.
  • Hay hackers que ya están almacenando datos cifrados solo «por si acaso». No los pueden romper hoy, pero confían en que podrán hacerlo cuando llegue el Día Q.
  • El algoritmo de Shor, que permite factorizar números en un ordenador cuántico, fue inventado en 1994. ¡Hace más de 30 años! Los ordenadores cuánticos aún no existían en serio entonces, pero ya sabíamos que sería un problema.

En resumen: el Día Q no es el fin del mundo… pero sí una carrera contrarreloj

El Día Q no va a caer como un meteorito sin previo aviso.
Pero sí estamos en una cuenta atrás: gobiernos, bancos, empresas tecnológicas… todos se están preparando para un futuro donde los ordenadores cuánticos sean una realidad.

Y tú, aunque no seas criptógrafo ni físico cuántico, también debes saberlo: el mundo digital que conocemos va a cambiar radicalmente.
¿Estamos a tiempo de adaptarnos?
Sí.
¿Será fácil?
No.

Así que ya sabes: la próxima vez que leas sobre un «nuevo algoritmo post-cuántico» o una «actualización de seguridad», no lo ignores. Puede que sea la pieza que nos salve cuando llegue el temido Día Q.

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