En los últimos años, he seguido con atención una tendencia cada vez más presente en gobiernos y administraciones públicas de varios países europeos: la migración desde software propietario —como Windows y Microsoft Office— hacia soluciones basadas en Linux y software libre. No es una moda pasajera ni una decisión técnica aislada; es un cambio de paradigma que responde a motivos profundos y estratégicos.
Creo importante explicar las razones detrás de este movimiento, que a menudo se malinterpreta o se presenta de forma simplificada. No se trata solo de “ahorrar dinero” o de “probar cosas nuevas”, sino de una cuestión de soberanía tecnológica, eficiencia económica, privacidad y control.
Soberanía tecnológica: el corazón del cambio
Uno de los motivos centrales por los que muchos países europeos están optando por software libre es la soberanía digital. ¿Qué significa esto? Básicamente, es la capacidad de un país o una administración para tener el control total sobre las herramientas tecnológicas que utiliza.
Durante décadas, la mayoría de gobiernos europeos ha dependido en gran medida de software estadounidense, especialmente de Microsoft. Esto implica que el funcionamiento de organismos públicos esenciales —como hospitales, tribunales, escuelas o servicios policiales— depende de decisiones tomadas fuera de su propio país. Las actualizaciones, los cambios en las políticas de licencia, o incluso el fin del soporte de ciertas versiones de software, no están bajo su control.
Con el software libre, y particularmente con sistemas operativos como Linux o suites ofimáticas como LibreOffice, las administraciones pueden acceder al código fuente, adaptarlo, auditarlo y mantenerlo de forma independiente. No dependen de una única empresa y pueden desarrollar soluciones personalizadas según sus necesidades.
Ahorro económico a medio y largo plazo
Otro factor importante, aunque no el único, es el coste. Las licencias de Windows, Office y otros productos comerciales pueden representar millones de euros al año para un gobierno regional o nacional. Migrar a software libre permite reducir o eliminar ese gasto recurrente.
Ahora bien, no todo es ahorro inmediato. La transición conlleva costes iniciales: migración de datos, formación del personal, adaptación de flujos de trabajo… Pero varios estudios y casos concretos han demostrado que, a largo plazo, el cambio es económicamente sostenible y beneficioso.
Por ejemplo, la Gendarmería Nacional de Francia comenzó su transición en 2004 y ha migrado más de 80.000 equipos a Linux, con un ahorro acumulado de varios millones de euros en licencias. En Alemania, el estado federado de Schleswig-Holstein está implementando una migración completa de sus estaciones de trabajo a Linux y LibreOffice para alcanzar mayor independencia y reducir costes.
Seguridad y privacidad: ventajas del código abierto
En un contexto global marcado por ciberataques, vigilancia masiva y fugas de datos, la seguridad informática se ha vuelto un tema prioritario. Las administraciones públicas manejan información extremadamente sensible, y no siempre es posible saber qué hace exactamente el software propietario con esos datos.
Con el software libre, ese problema cambia radicalmente. El código es abierto y auditable, lo que permite detectar vulnerabilidades, asegurarse de que no existen puertas traseras, y aplicar parches personalizados cuando sea necesario.
La Unión Europea, de hecho, ha tomado medidas activas en esta dirección. A través del proyecto EU-FOSSA (Free and Open Source Software Audit), ha financiado auditorías de seguridad para programas libres usados en instituciones europeas, como Apache, VLC o KeePass.
Estándares abiertos y compatibilidad
Uno de los aspectos menos visibles pero más importantes del software libre es el uso de estándares abiertos. Las suites ofimáticas como LibreOffice utilizan el formato ODF (Open Document Format), que es un estándar ISO abierto. Esto garantiza que los documentos creados hoy puedan ser leídos en el futuro, sin depender de una versión concreta de un software comercial.
Este principio de interoperabilidad es clave para las administraciones públicas, ya que evita el «secuestro tecnológico» que puede producirse cuando los datos están encerrados en formatos propietarios, difíciles de leer sin pagar licencias o utilizar software específico.
Iniciativas concretas en Europa
Este movimiento no es teórico ni limitado a laboratorios de innovación. Hay ejemplos muy claros:
- En Francia, además del caso de la Gendarmería, varios ministerios y organismos públicos usan soluciones libres a gran escala.
- En Alemania, además de Schleswig-Holstein, ciudades como Múnich han experimentado migraciones (aunque con idas y vueltas por razones políticas).
- En Italia, el Ministerio de Defensa ha migrado 150.000 ordenadores a LibreOffice.
- En España, comunidades autónomas como Extremadura y Valencia han desplegado distribuciones Linux en centros educativos y administraciones.
Además, la Comisión Europea promueve activamente el uso de software libre mediante políticas como el “Open Source Software Strategy 2020-2023”, que establece que el código financiado con dinero público debería ser accesible públicamente.
Desafíos del cambio
No todo es sencillo ni automático. Cambiar a software libre implica desafíos reales: desde la necesidad de formar a los empleados hasta adaptar sistemas heredados y superar resistencias culturales. Muchas veces, el mayor obstáculo no es técnico, sino organizativo y humano.
Sin embargo, los países que lo han hecho muestran que, con voluntad política y planificación, es posible lograr una transición sólida y sostenible.
En resumen
Este movimiento hacia Linux y el software libre en Europa no es una moda, ni una cruzada ideológica. Es una decisión estratégica basada en valores muy claros: independencia tecnológica, seguridad, sostenibilidad económica y compromiso con estándares abiertos.
En un mundo cada vez más digital y geopolíticamente complejo, recuperar el control sobre la infraestructura tecnológica no es solo una buena idea: es una necesidad. Y Europa está marcando el camino.
Si te interesa seguir este tipo de cambios tecnológicos en administraciones públicas o estás pensando en aplicar software libre en tu entorno, no dudes en seguir leyendo aquí en felipealvarez.es. ¡Hasta la próxima!


